Pregúntale a un dueño cuánto le cuesta su marketplace y te dirá la cuota del software — «unos cuarenta al mes». Pregúntale a su gestor y saldrá un número muy distinto. La diferencia es la comisión: se cobra por cliente nuevo, va enterrada en el informe de pagos y nunca aparece como una sola cifra.
La cuota que ves y la que no
Los marketplaces cobran de dos maneras. El modelo de suscripción — el habitual en los Países Bajos — junta una cuota de software de unos €40 al mes con una comisión sobre la primera reserva de cada cliente nuevo, que con el IVA contado se queda en torno al 42% de ese ticket. El modelo de core gratuito — Fresha es el grande, con sus tarifas 2025-26 — no cobra nada por el software base, pero se lleva un 20% con un mínimo de $6 por cada cita de cliente nuevo llegado del marketplace, bloquea los pagos a su propio procesamiento y cobra los SMS y el marketing como extras. Puertas distintas, mismo peaje: lo que se grava es la presentación, una vez por persona, repartida para siempre.
Esa estructura tiene una consecuencia que merece mirarse fijamente: cuanto mejor va tu negocio, más pagas. Lo que se grava es el crecimiento.
Un ejemplo con números
Toma una barbería con movimiento: 18 clientes nuevos al mes por el marketplace, ticket medio de €25. La comisión de esas primeras reservas suma unos €189 al mes con el IVA contado. Añade los €40 de software y estás en unos €229 — cada mes, subiendo con cada mes bueno.
En un año son unos €2.700. No por las sillas, no por las máquinas, no por quien corta — por la presentación.
Qué cambia con una cuota fija
Un sistema de cuota fija invierte el trato. €49,99–€149,99 al mes, tenga la agenda 10 reservas o 200. El décimo cliente nuevo cuesta lo mismo que el primero: nada. El sistema deja de ser un impuesto al crecimiento y pasa a ser lo que siempre debió ser — un coste fijo, como el alquiler, que sale más barato por reserva cuanto más lleno estás.
El marketplace sigue teniendo un uso: que te encuentren los desconocidos. Quédatelo para eso si se lo gana. Pero deja de pagar comisión por el que entró porque vio tu letrero, por el habitual que viene desde hace años y por el que encontró tu número en Google.
Haz tus propias cuentas
Cuenta los clientes nuevos del portal el mes pasado. Multiplica por tu ticket medio y luego por 0,42. Suma la cuota del software. Ese es el número que hay que poner al lado de una cuota fija — y es el que la calculadora de nuestra portada hace en vivo, con deslizadores, si prefieres no hacerlo en una servilleta.
Y esa fue la última cuenta que te tocaba hacer a ti: en nuestro sistema, a partir de aquí la app lleva la cuenta — lo que entra, lo que sale y lo que te queda, con el BTW del trimestre al lado, listo para tu gestor.